Así que, estoy aquí de nuevo.
Todo ha cambiado ¿sabes? mi yo, mi yo es tan diferente a aquella inocente chica de quince que comenzó emocionada su primera historia ilusionada en que seria amada y leída por todos.
Es muy diferente ahora.
Calma un poco, no soy una mala persona. No te imagines que bueno, ahora soy una especie de monstruo sin corazón que anda de fiesta dos veces a la semana acostándose con cualquier chico lindo que se le atraviese.
Ya queme esa etapa.
Miento.
Solo que no hay dinero que soporte ese estilo de vida alegre ni muchachos lindos que abunden por estos lados.
Pero ya sabes, ahora soy una especie de mujer grande. Ya no sueño con ser una exitosa escritora de historias para adolescentes, ahora solo sueño en encontrar un empleo con buena paga y un hombre independiente que pueda brindarme estabilidad económica.
Un poco superficial ¿no lo crees? me gustaría mentir y decir que solo yo soy quien piensa así, pero que puedo decir? Bienvenida a la realidad adulta. El lugar donde las preocupaciones y la ansiedad están como plato principal del día ¿y de postre? un boleto gratis directo a la depresión en compañía de decepciones amorosas.
Sin embargo no todo es malo, el sexo es bueno... muy bueno y mas aun para alguien que aun esta abasteciendose de conocimiento sobre el tema por una tardía perdida de virginidad. -Estoy exagerando de nuevo, No fue tan tarde 21 años es una buena edad, estaban las ganas, la persona y el lugar ¿Que mas podría necesitarse?- Conocer niños, sentirse deseada, coquetear. Dios, definitivamente lo mas satisfactorio.
23 es aun una edad confusa, es ser el bebe entre los grandes y un grande entre los bebes. No determinas prioridades y te estresas, tomas malas decisiones y te estresas, estas feliz y te estresas.
¿Entiendes ahora un poco a lo que me refiero?
whatevar.
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